domingo, 12 de junio de 2011

¿Mi oportunidad?

Creo hallarme envuelta en un cobijo de inquietudes; las emociones me asaltan en espasmos de melancolía. Intento distinguir los signos en la nebulosa gama de sentimientos, pero sigo siendo incapaz de comprender mi propia alma. Me llega desde la lejanía el eco de la paz merecida, e intento descifrar si soy en verdad apta para albergar tal calma; si es mi corazón inquieto compatible con la esperanza. 
Y soy, después de todo, dueña de tan noble premio, que anhelé por tanto tiempo creyendo que se me era negado con justicia. Y creo, conciente. Y vacilo. Y me permito volver a creer. Y temo, también, ver la realización de mis sueños recaer en la desconsoladora soledad. Otra vez. Sin embargo, aún no logro determinar el significado de las sensaciones que irrumpen en los territorios de la razón. ¿Cómo debo interpretar esta serenidad al dormir? ¿Soy componente importante en la fórmula de mi propia felicidad?
Pero sigo dudando si estoy en presencia de EL comienzo… ¿es posible?...

Realidad

Guardada en soledad 
Ansío la tranquilidad 
Decepcionada por ingenuidad 
Me he aturdido con la verdad 
Saco provecho de la oscuridad 
Eludiendo la falsedad 
Cansada de la inseguridad 
De no encontrar serenidad 
He visto tanta maldad 
Viví la cruda realidad 
Y no encontré utilidad 
A mi inconforme necedad 

He tratado todo lo que pude 
Pero mi cuerpo se ha vencido 
Aunque pidas que apueste lo mío 
Ya he perdido lo que alguna vez tuve 

Predicas la morbosidad 
Rodeado de asquerosidad 
Enfermo de vanidad 
¿Cuál es la finalidad? 
No quiero la eternidad 
¿Acaso eso es felicidad? 
Si mi corazón no me da libertad 
¿Para qué quiero vitalidad? 

He tratado todo lo que pude 
Pero mi cuerpo se ha vencido 
Aunque pidas que apueste lo mío 
Ya he perdido lo que alguna vez tuve